Cd. Juarez, Chih.- El cinismo de los líderes ruteros que presumen del olvido del Gobierno del Estado al gran problema del transporte público, que enfrenta la Gobernadora Maru ´´La Absoluta´´ Campos Galvan.
Las quejas son de todos los días, de ruteras de transporte de personal de la maquila o de las que prestan servicio al público en general. Son tantas que demuestran una desatención importante a la promesa de ordenarlo y regularlo adecuadamente.
De muestra nunca falta un botón, como la chimenea ambulante que transitaba por el Cuatro Siglos cargada de personal de una maquiladora.
La rutera es la 8983, sin placas, por supuesto, pero respaldada por la Unión Nacional de Transportistas (Untrac), del siempre decente Matías Prieto, a quien nomás no han metido en cintura los encargados de este asunto “prioritario”.
Desde los roces de agosto, cuando Prieto retó con una protesta al representante estatal Óscar Ibáñez; al subsecretario de Transporte, Luis Manuel Aguirre y al director de Transporte en la frontera, Alberto Martínez, el tema terminó minimizandose.
Fue hace dos meses cuando el todavía poderoso grupo rutero hizo un paro con cientos de carcachas atravesadas por la avenida Lincoln, luego de que una empresa decidiera contratar un servicio mejor, eficiente y con camiones nuevos, no el peor-es-nada de Matias Prieto y compañía.
Desde entonces, supuestamente la instrucción de Palacio, girada desde el despacho del secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, fue la de apretar el paso en la renovación de las unidades. Ya de perdida en las de transporte de personal, por mientras.
Dicen que orden dada y no supervisada es como una orden no dada. Tal vez por eso han quedado en el aire las instrucciones del secretario De la Peña Grajeda; o tal vez alguien de su equipo está pasándose de vivo dándole largas al tema.
También debe entenderse que el fenómeno de la migración desbordada y el pleito por los libros de texto que llevaron a la paralización educativa la semana pasada -temas seguramente muy ligados en la concentración política donde se encuentra inmersa Maru ´´ La Absoluta´´ Campos Galvan, le han restado atención a la problemática.
No debería ser justificación ni pretexto, pero es la realidad, a medio año del incremento en la tarifa con la hasta ahora aplazada promesa de una mejora en el servicio, que pocos han notado tanto en las concesionadas para el servicio público ni en las de transporte de personal.
